Lo bueno de Scorsese es que su religión principal no es el catolicismo, sino el cine. ‘Silencio’ tiene mucho de monserga cristiana y de ese misticismo que tanto se le atraganta al director neoyorquino (el silencio de Dios y esas dudas espirituales que ya narró mejor Bergman). La película es discursiva y bastante repetitiva. Pero también es una declaración de amor al cine japonés, a Mizoguchi y Kurosawa principalmente.

Gracias a esa fe en el cine, en los maestros nipones, Scorsese nos regala varias secuencias deslumbrantes (la llegada a Japón, la crucifixión en el mar, la descripción de los pueblos), y un personaje, el inquisidor japonés, memorable. Dicho esto, me voy a poner otra vez ‘El lobo de Wall Street’, una de sus películas menos personales.

Origen: ‘Silencio’: la película más personal de Scorsese no es la mejor – jenesaispop.com