Blanco Ibarz fue uno de los grandes de TBO

in LAS ARTES/PORTADA/ULTIMA HORA

Blanco Ibarz tuvo una fijación por el dibujo que prácticamente le lleva a Rusia a lo largo de la Guerra Civil, puesto que unos agentes procuraban a pequeños con destrezas singulares para invitarles a viajar a este país. Sin haber acudido a ningún curso ni clase de Bellas artes, el dibujante y argumentista fue absolutamente autodidacta.

Compatibilizó su trabajo en una sucursal bancaria, hasta su jubilación, con su faceta de dibujante en la gaceta que le llevó a la fama. En los años cincuenta, Blanco entró en TBO al lado de un sinnúmero nuevo de autores que renuevan por completo la gaceta. En mil novecientos sesenta y tres creó su serie más popular Los Kakikus y 5 años después se ocupó de La familia Ulises, tras relevar a su autor Benejam, de la que fue responsable hasta mil novecientos ochenta y tres, cuando la cuarta etapa de la gaceta se termina. 

Blanco acostumbraba a frecuentar los cafés de la urbe, La Rambla o bien la Plaça de Catalunya, con la intención de inspirarse en los peatones y las situaciones que ocurren a su alrededor para poder emplearlas en sus tebeos. Además de esto, sus viñetas tienen una característica añadida que es buscar su retrato en sus publicaciones, donde se dibujaba a sí mismo al lado de su inseparable cuadro.

Le agradaba obsequiar felicitaciones de Navidad creadas por el mismo, que distribuía desinteresadamente. Josep Maria fue el último superviviente de las viejas generaciones del TBO, ha compartido páginas con nombres tan esenciales como Opisso, Tínez, Urda, Donaz, Muntañola o bien sus amigos Ayné, Sabatés y Coll, quienes le incitaron a presentar sus tebeos a la publicación.

NOS CUENTAN + COSAS AQUÍ

Si quieres un post patrocinado en mis webs, un publireportaje, un banner o cualquier otra presencia publcitaria, puedes escribirme con tu propuesta a johnnyzuri@hotmail.com

Deja un comentario